lunes, 11 de mayo de 2015

EL PANORAMA QUE SE DESAROLLA EN LO CONCERNIENTE A NUESTRAS HIJAS VÍRGENES, LA AUTORIDAD PATERNAL, Y SU EXTENSIÓN DENTRO DEL PLANO HOGAREÑO, SURGIENDO SIEMPRE DOS OPCIONES: LA BUENA, Y LA MEJOR.

LIMA - PERÚ  DOMINGO 10 DE MAYO DEL 2015

COMENTARIO EXEGÉTICO DE LA PRIMERA EPÍSTOLA DEL APÓSTOL PABLO A LOS CORINTIOS.

Primera de Corintios 7:36-38.

"Pero si alguno piensa que es impropio para su hija virgen que pase ya de edad, y es necesario que así sea, haga lo que quiera, no peca; que se case. Pero el que está firme en su corazón, sin tener necesidad, sino que es dueño de su propia voluntad, y ha resuelto en su corazón guardar a su hija virgen, bien hace. De manera que el que la da en casamiento hace bien, y el que no la da en casamiento hace mejor".

*** El apóstol Pablo, desde el versículo 12 nos está dando su parecer acerca de los asuntos inherentes al matrimonio, mostrándose a través de cada uno de ellos la necesidad básica de la participación de cada hombre y mujer, de la pareja en sí, dando palabra para las solteras, y ahora, hablando de la autoridad paterna sobre la vida de las hijas en edad casadera (acerca de esto hay varias ponencias, pero el suscrito se limitará a comentar lo que lee literalmente en la Palabra escrita).

*** Dentro de la cultura judeo cristiana del primer siglo, había el plano de autoridad paterna que regía sobre toda la conducta de los miembros de la casa. La naturaleza de la crianza obedecía a principios escriturales de milenaria data, y que pueden no ser hoy los que siguen las personas que componen la Iglesia del Dios viviente, pensando que los mismos se han desfasado o que han cobrado nuevos carices. Hemos de considerar que la Palabra de Dios no se desfasa ni se vuelve obsoleta; pero cuando las premisas que se utilizan no llevan el sello de lo divino, sino del parecer apostólico fuera de la revelación, se torna algo relativo por el uso y la costumbre.

*** Ahora, ciñéndonos a lo escrito en la epístola, el apóstol sigue considerando la soltería como mejor para el servico útil al Señor, prefiriéndola al matrimonio por las responsabilidades derivadas; y me permito añadir una vez más que Pablo no se opone al matrimonio, ni ve éste como un tropiezo, sino que, al compararlos; surge la preferencia por el éxito gestionario. ¡Cuántos sentimos tremendas frustraciones cuando surge el llamamiento y el cónyuge no está de acuerdo! teniendo que usar un valioso tiempo, hasta convencerlo por el condicionamiento que nos retrasa innecesariamente, y tal brega nos malquista mutuamente, trayendo mucha desazón.

*** Que nuestra autoridad no condicione a otros que no acepten vivir en cuanto al criterio expuesto, es básico; de ahí que Pablo admita medidas concesivas, ya que un ordenamiento divino no es discutible ni negociable ni mudable. Es imperativo también que la virtud y opción de nuestras hijas no se vea suprimida (no digo subordinada) por nuestro egoísmo o nuestros celos como padres quisquillosos. Cuando asomamos a la casuística (parte de la teología moral relativa a los casos de conciencia); hemos de ser muy equilibrados al definir las actitudes y los hechos; y Pablo aquí entra a tallar como casuista, aplicando esto al plano de la teología moral práctica, la misma que nos aturde a veces; aunque el apóstol nos da la salida al decir que cualquier decisión que tomemos estará entre lo bueno y lo mejor...¡no hay pierde!

EFRAÍN ARTURO CHÁVEZ ESPARTA   10/05/2015

1 comentario:

  1. ESTE PASAJE HA CAUSADO MUCHA CONTROVERSIA. CUANDO QUEREMOS HALLARLE UN SENTIDO CLARO Y ESPECÍFICO, NOS ENCONTRAMOS CON LAS MEDIDAS CONCESIVAS PAULINAS QUE NOS DAN MARGEN PARA UNA COSA O PARA OTRA: HEMOS DE ELEGIR ENTRE LO BUENO Y LO MEJOR, Y ELLO ES SUPREMAMENTE ENCANTADOR, HABIENDO VICTORIA EN EL UNO, Y VICTORIA Y GLORIA EN EL OTRO.

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