martes, 20 de octubre de 2015

LAS IDAS Y VUELTAS MINISTERIALES, EN EL CONTEXTO DE LA DIVINA GUIANZA, NOS PERMITE VER EL ORDEN EN QUE CAMINARAN AQUELLOS QUE FUERON CONMINADOS A TRABAJAR EN EL MINISTERIO ITINERANTE, COMPARTIENDO EL EVANGELIO POR CADA LUGAR POR EL QUE PASARAN; PUES ESA ERA SU CONSIGNA PRIORITARIA; APARTE DE LO QUE EL ESPÍRITU LES INDICARA EN SU DIVINAL FLUIR.

LIMA - PERÚ  MARTES 20 DE OCTUBRE DEL 2015

COMENTARIO EXEGÉTICO DEL LIBRO DE LOS HECHOS

Hechos 13:1-3.

"Había entonces en la iglesia que estaba en Antioquía, profetas y maestros: Bernabé, Simón el que se llamaba Niger, Lucio de Cirene, Manaén el que se había criado junto con Herodes el tetrarca, y Saulo. Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado. Entonces, habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos y los despidieron. Ellos, entonces, enviados por el Espíritu Santo, descendieron a Seleucia, y de allí navegaron a Chipre. Y llegados a Salamina, anunciaban la palabra de Dios en las sinagogas de los judíos. Tenían también a Juan de ayudante".

*** Lucas nos devuelve al cuartel general de la iglesia matriz del sector, y nos hace ver el potencial ministerial del que se disponía, arguyendo que el mismo estaba compuesto por profetas y maestros en calidad de ancianos gobernantes en dicha localidad, siendo ellos los encargados por el Espíritu de pastorear, enseñar y ministrar dicha grey; cada uno con su dotación contribuía a la edificación de la iglesia antioqueña. 

*** Bernabé es mencionado primero, y Saulo al último; pero ello no implica jerarquía, ni orden de importancia según la carne; sino la forma en la que el Espíritu comienza a ordenar sus fichas en el ajedrez celestial. La forma en la que fueran agregadas las personas al ámbito ministerial, no definía su rango. Y lo disímil del grupo referido, nos permite ver de qué modo el Espíritu Santo actuaba en lo inherente a su cabal elección. 

*** Bernabé, un discípulo jerosolimitano que no fue fundador de esta congregación; Simón el negro (níger=negro), el cireneo Lucio (nombre griego clásico). Manaén, quien compartiera su niñez con el pavoroso tetrarca Herodes; y Saulo, el elegido apóstol a los gentiles camino a Damasco; a quien Bernabé fuera a buscar hasta Tarso, entendiendo su llamamienro y dotación; componen este preciado grupo ministerial, cada cual dentro de su contexto, su dotación, y su servicio; eran los aportantes ministeriales que alumbraran el camino a los hermanos que componían la iglesia en Antioquía.

*** Dentro de la piedad ministerial en la que se movían, el ayuno y la oracion eran parte de sus normas; y fue durante el trance de esta reunión sacrificial, que el Espíritu Santo les compartió su deseo de hacer cierta labor que competía a la obra en general, señalando su elección a su sazón; eligiendo al primero y al quinto para una labor apostólica. Obsérvese que no se aplicó el plano ordinal según lo referido; sino según el plano soberano operativo, y de entre estos profetas y maestros, el Espíritu hizo surgir dos apóstoles. No te sorprendas, cosas mayores que éstas verás en el divino fluir.

*** Hemos de notar, también, que ninguno de los que no fue seleccionado se sintió ofendido, ni le reclamó a Dios por su llamado, tiempo de servicio fiel, antigüedad, etc.; y que después de orar y ayunar por los nuevos apóstoles, les impusieron las manos (de muy ministerial cuño este hecho), y los despidieron, en el concierto de la guianza divina. ¿Eran Simón, Lucio y Manaén, superiores a Bernabé y Saulo? Para nada. Ellos actuaban como siervos gobernantes de la localidad, y ministraron a su sazón. ¿Te imaginas de tener el honor de imponer tus manos sobre dos apóstoles de la valía de Bernabé y Saulo? La obra que ellos tendrían que hacer durante su viaje era un asunto de la Deidad y de ellos como servidores ad hoc (para el caso, para esto, adecuado a esto). 

*** La dirección divinal los fue introduciendo al sudoeste, hacia Seleucia, que era un puerto marítimo del mar mediteráneo, y que siguiendo esa ruta casi en línea recta por la vía marítitma se llega a la isla de Chipre, teniendo en el noreste de la isla a Salamina, adonde el Espíritu los orientó, estableciendo contacto con los judíos de la localidad, predicando entre ellos. Marcos, sobrino de Bernabé fungía de ayudante entre ellos, sirviéndole el fluir de los apóstoles como una etapa de entrenamiento espiritual ministerial.

EFRAIN ARTURO CHÁVEZ ESPARTA   20/10/2015.

1 comentario:

  1. LA LABOR MINISTERIAL SIGUE SU CURSO INEXORABLE, Y EL ESPÍRITU SANTO SIGUE ELIGIENDO DE ENTRE SUS ELEGIDOS, LA FUERZA OPERATIVA QUE LOS LLEVA A LA DIGNIDAD APOSTÓLICA PARA PRESTAR UN SERVICIO DE UN ORDEN MUY PARTICULAR. LOS FIELES SIERVOS DEL SEÑOR TENDRÁN NUEVAS OPCIONES PARA SERVIRLE EN CALIDAD DE OBREROS EN AQUELLO QUE EL SEÑOR SE DIGNE SEÑALARLES.

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