sábado, 5 de mayo de 2018

LA NATURALEZA DIVINA TIENE LA CAPACIDAD DE ESTABLECER DIFERENCIAS ENTRE LOS CREYENTES VERDADEROS, Y LOS FALSOS, QUIENES PAULATINAMENTE VAN SIENDO DESENMASCARADOS, MOSTRANDO POR SU CONDUCTA Y SUS PALABRAS EL HECHO DE QUE NO SON REGENERADOS, REVELANDO CON ELLO SU DESPRECIO POR EL SEÑORÍO DE CRISTO QUE NOS LLEVA CAUTIVOS A LA SANTIDAD, DE MODO QUE ALCANCEMOS NUESTRA HERENCIA.

LIMA - PERÚ     SÁBADO 05 DE MAYO DEL 2018     MENSAJE # 2467

SEGUNDA DE PEDRO 2:9-14

"Sabe el Señor librar de tentación a los piadosos, y reservar a los injustos para ser castigados en el día del juicio, y mayormente a aquellos que, siguiendo la carne, andan en concupiscencia e inmundicia, y desprecian el señorío. Atrevidos y contumaces, no temen decir mal de las potestades superiores, mientras que los ángeles, que son mayores en fuerza y potencia, no pronuncian juicio de maldición contra ellas delante del Señor . Pero éstos, hablando mal de cosas que no entienden, como animales irracionales, nacidos para presa y destrucción, perecerán en su propia perdición, recibiendo el galardón de su injusticia, ya que tienen por delicia el gozar de deleites cada día. Éstos son inmundicias y manchas, quienes aun mientras comen con vosotros, se recrean en sus errores. Tienen los ojos llenos de adulterio, no se sacian de pecar, seducen a las almas inconstantes, tienen el corazón habituado a la codicia, y son hijos de maldición".

=== Después de referir que a nivel eclesial, en las localidades habrá una serie de individuos que buscarán arrastrar a los creyentes con herejías destructoras, apartándose de la sana doctrina con enseñanzas que postularán insanas hipótesis, llegando hasta el extremo de negar al Señor que los hubiera rescatado. Tanto la gracia, como la fe, serán atacadas en su naturaleza esencial, desvirtuando así la doctrina de la salvación por los méritos de Cristo, interviniendo una serie de factores extraños para buscar la salvación por la vía del esfuerzo humano, devolviendo a todos a la ley y sus ritos y ceremonias (lo que Pablo llamara el OTRO EVANGELIO), orientando el panorama salvífico a una cadena de esfuerzos particulares, y a la compra sistemática de los nuevos valores que se introducirán para esquilmar al pueblo de Dios, haciéndoles creer que ellos pueden comprar lo que Dios quería darles de gracia. La relajación de la conducta, supondrá una 'piedad más elástica', normas con un estándar más bajo y posible para que aun la carne se goce con todo ello, haciendo que los llamados cultos dejen una secuela de placeres en la que nada es condenable, introduciendo la profanidad y la irreverencia como parte de la adoración, convirtiéndolo todo en continuos festivales que puedan gozarse bipartitamente, sin causar a Dios la menor molestia o perturbación. La adoración al becerro, allá frente al Sinaí, fue seguida con frenesí por todos los que habitaban el campamento hebreo; no habiendo ninguna queja, reclamo o contienda por parte de los participantes, para los cuales fue cosa ligera el celebrar profana e idolátricamente al desconocido dios que los sacara de Egipto y los estuviera conduciendo a la tierra de promisión; hasta que el desaparecido Moisés apareciera, destrozando las piedras labradas donde Dios escribiera con su mano la ley divina, que los invitara a la santidad.

=== El castigo para los ángeles caídos; la desaparición de los habitantes del mundo antiguo, y la destrucción de los habitantes de Sodoma y Gomorra, convirtiendo todo en cenizas, sirvieron de preludio para presentar la justicia divina salvando a los pocos justos que habían: Ninguno entre los ángeles caídos; ocho con Noé, y Lot y sus hijas saliendo de las ciudades impenitentes, nos dan a entender cuan poco se pudo rescatar cuando el Padre hizo juicio sobre la maldad. Pero cuando Dios le mostró a Moisés una zarza que ardía, y no se consumía, le hizo entender a su siervo el panorama de la redención, y el cómo Yahweh puede trabajar haciendo una perfecta división entre los que merecen ser castigados y los que no. El divino bisturí posee esa característica, seccionando lo que debe ser quitado, y conservando lo que él considera útil para su causa. El fuego, implica el juicio divino sobre todo lo que pensamos, decimos y hacemos; devorando todo lo que no conviene, y dejando incólume lo que sí revela a Dios en nuestra manera de vivir. La zarza que no es consumida por el fuego, hace notoria nuestra redención, siendo preservada en medio del juicio divino, como los israelitas dentro de las casas con las señales correspondientes, después que Dios hiciera diferencia entre los judíos y los egipcios. De allí es que viene la aseveración del verso 9 que estamos considerando, donde Pedro nos dice que Dios sabe librar de la tentación (es decir, de la invitación de los impíos para participar de sus pecados, habiendo una negativa de nuestra parte) a los justos, y conservar su ira para descargarla con los impíos cuando llegue su juicio. En este último párrafo hablamos de los que siendo supuestamente creyentes, mantienen un comportamiento apartado de la sana doctrina, y de la piedad que Dios aprueba.


=== Estos perversos son descritos como aquellos que siguen a su carne (su naturaleza carnal caída), quienes no han renovado su mente, su corazón y su estilo de vida, y tienen por norma vivir en concupiscencias e inmundicia, habiendo convertido esa conducta en su estándar, no considerando su llamamiento a la santidad como principio espiritual que distingue a los hijos de Dios que en verdad lo son. Cuando el cristiano se somete voluntariamente a la dirección del Espíritu, acepta el Señorío de Jesús, siendo él quien le indicará cómo vivir para agradar al Padre, santificándose en toda su confesión de fe. Las bocas de estos perversos no hacen sino blasfemar del divino obrar, mostrando su repudio al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, y a quienes con amor los estuvieran dirigiendo para alcanzar su  nivel como herederos de la gloria. Nuestros corazones y nuestras lenguas deben estar claramente definidos en el área de la adoración y de la sumisión y obediencia a las autoridades puestas por el Señor, tanto en lo espiritual como en lo natural. A Pedro le preocupaba mucho la naturaleza irreverente y profana de aquellos que, aduciendo ser creyentes, no temían blasfemar el buen nombre que sobre nosotros se invoca. Sus naturalezas descaradas y depravadas ya no se ocultan, y aun en las fiestas de amor (ágapes), sus bocas derraman malas cosas, e incitan a los demás al irrespeto y a la deshonra de quienes sirven a Dios conforme a su voluntad. Sus lascivas miradas, desnudando a las hermanas en Cristo con la vista implica que están poseídos por un espíritu de adulterio, y que su naturaleza corrupta los excita e incita a pecar constantemente, induciendo a los inconstantes, colocando en ellos sus sucios deseos, sus avaricias, mostrando que son hijos de maldición. Pedro no se guarda nada, y nos advierte solemnemente para que no nos dejemos contaminar por esta gente pervertida.

EFRAÍN ARTURO CHÁVEZ ESPARTA         05/05/2018        MENSAJE # 2467.

1 comentario:

  1. EL DISCERNIMIENTO ESPIRITUAL DEPENDE DE LO APEGADOS QUE ESTEMOS AL TESTIMONIO DIVINAL, A LO QUE DICE LA PALABRA DE DIOS, Y A LA CONFIRMACIÓN PLENA DE CADA ENSEÑANZA EN CONFORMIDAD VON LA DOCTRINA APOSTÓLICA NEOTESTAMENTARIA,

    ResponderEliminar