domingo, 17 de septiembre de 2017

CUANDO SE PONE DELANTE DE LA NACIÓN HEBREA SU PASADO DE REBELDÍA Y DESOBEDIENCIA, ES CON EL AFÁN DE QUE TAL SITUACIÓN NO SE REPITA; PARA QUE SU CONDICIÓN NO SE EMPEORE, Y SU COMUNIÓN CON LA DEIDAD SE MANTENGA VIGENTE, EN EL NIVEL ADECUADO SEGÚN LO PROGRAMARA LA DEIDAD.

LIMA - PERÚ      DOMINGO 17 DE SETIEMBRE DEL 2017          MENSAJE # 2005

ZACARÍAS 1:1-4, 6.

"En el octavo mes del año segundo de Darío, vino palabra de Yahweh al profeta Zacarías hijo de Berequías, hijo de Iddo, diciendo: Se enojó Yahweh en gran manera contra vuestros padres. Diles, pues: Así ha dicho Yahweh de los ejércitos: Volveos a mí, dice Yahweh de los ejércitos, y yo me volveré a vosotros, ha dicho Yahweh de los ejércitos. No seáis como vuestros padres, a los cuales clamaron los principales profetas, diciendo: Así ha dicho Yahweh de los ejércitos: Volveos  ahora de vuestros malos caminos y de vuestras malas obras; y no atendieron, ni me escucharon, dice Yahweh ... Pero mis palabras y mis ordenanzas que mandé a mis siervos los profetas, ¿no alcanzaron a vuestros padres? Por eso volvieron ellos y dijeron: Como Yahweh de los ejércitos pensó tratarnos conforme a nuestros caminos, y conforme a nuestras obras, así lo hizo con nosotros".

=== Zacarías establece el panorama espiritual pertinente, y en paralelo con el profeta Hageo; dos meses después aproximadamente; plantea a la nación hebrea la fase crítica por la que pasaran sus padres por haber desobedecido a la gentileza divina pidiéndoles el arrepentimiento, y de tornarse al orden divinal que les asegurara su paz y su prosperidad, algo a lo cual se negaran reiterativa y obstinadamente, despertando el enojo de la Deidad, viéndose el Padre en la obligación de castigarlos punitivamente por su obcecada maldad. Israel poseía una naturaleza obdurada, un  corazón inclinado al mal y a la rebelión contra el orden instituido, razón por la que Yahweh llevara sus castigos sucesivos hasta el extremo, esto es, hasta la dispersión. Resulta terrible observar cómo los hermanos de distintas congregaciones se tornan tan carnales y vacíos, que llegan a desechar la vida espiritual, cayendo en un eventual animismo hasta que la mortal indiferencia asesina su poquísima fe, morando en el cementerio de la intrascendencia, con un evangelio light y sosteniendo las eventuales reuniones con sucesivos entretenimientos, para que el público (ya no la grey) se emocione y se divierta, y no se desbande preso del aburrimiento. La idolatría infame, así como la desidia y la indiferencia, son igual de mortales para la vida eclesial, haciéndole los honores al epitafio de la iglesia de Sardis: "... Que tienes nombre de que vives, y estás muerto" (Ap.3:1b).

=== El tétrico pasado de la nación judía, le puso marco a la situación que se vivía en tiempo real, entendiendo que la trágica emulación del espíritu ancestral traería análogas consecuencias para el pueblo elegido, pasando el Padre a su intimación para que Judá se volviera a él, de modo que pudiera surgir de dicha comunión la fusión que hiciera una a la nación con la Deidad promoviendo así la unidad de criterio y acción que haría que la nación fuera restaurada en su totalidad. Luego se advierte que la docilidad a ese llamamiento redundaría en la dicha y  la prosperidad nacional, mostrando al mundo los beneficios que traería la restauración hebraica. Al definir de qué había que volverse, el Señor menciona lo siguiente:

(1) De vuestros malos caminos.- El caminar es producido por una decisión, una filosofía de la vida, un derrotero elegido que define a la persona en cuanto a su destino, fructificando según su género; y el panorama idolátrico en que se movían implicaba que habían abandonado su fe. su sazón, y su perspectiva, independizándose de su relación con Yahweh, en su pensar, en su sentir y en su accionar.

(2) De vuestras malas obras.- El pensar y el obrar son el producto de la definición de los corazones. Habiéndose apartado de la obediencia a la Deidad, todo lo que hacía el pueblo judío llevaba el sello de su guianza interior: "Vosotros hacéis las obras de vuestro padre... Si vuestro padre fuese Dios, ciertamente me amaríais... Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer..." (Jn.8:41a, 42a, 44a).

 A continuación, el Padre arguye cuál fue la actitud de la nación tiempo atrás, que no atendierona su voz, ni escucharon las amonestaciones que con gran amor Dios les dirigía, habiendo de soportar la debacle que por ello surgiera.

=== Así, pues, las palabras de amonestación, y las apremiantes ordenanzas que Yahweh pusiera en la boca de los profetas, fueron caprichosamente desechadas; lo cual no evitó que el Padre ejecutara su juicio sobre toda aquella necedad y obstinación que los condujera ciegamente al colapso total. De allí surge la pregunta: ¿No alcanzaron dichas palabras y ordenanzas a los ancestros de ellos? ¡Claro que sí! Y es por ello que tuvieron que volver con su tardía reflexión a reconocer que Dios los trató como merecía su rebeldía; es decir; conforme a sus malos caminos y sus malas obras. No hay cosa más absurda que seguir resistiéndose a la Deidad, y asumir como hijos engreídos que Dios no cumplirá su palabra. Tal pensamiento solamente cabe en las cabezas duras de quienes no asumen la justicia divina como una demanda que debe ser obedecida a cabalidad, porque si no, viene el juicio de un modo inexorable. Recordemos que el solio divino tiene la JUSTICIA y el JUICIO, como los pilares que sustentan y sostienen el mismo (Sal.97:2b). Quisiera que mis amados lectores se volvieran de todo corazón a la divina amonestación, (si fuera este su caso), para que nuestra comunión con él se mantenga en el adecuado nivel, en el que recibimos todas las bendiciones, y disfrutamos todas las dichas que en su amor la Deidad nos depara.

EFRAÍN ARTURO CHÁVEZ ESPARTA          17/09/2017          MENSAJE # 2005

1 comentario:

  1. EL CONSEJO DIVINO, ASÍ COMO SUS AMONESTACIONES; NOS INVITAN A VOLVER A SU COMUNIÓN, Y AL BIENESTAR QUE ELLA NOS TRAE. ES IMPERATIVO QUE NOS VOLVAMOS A ÉL EN ADORACIÓN, DISPOSICIÓN Y SERVICIO, PARA QUE VOLVAMOS A DISFRUTAR DE LA DULZURA DE SU COMUNIÓN CON NOSOTROS COMO PUEBLO ESCOGIDO

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