jueves, 30 de noviembre de 2017

AQUELLOS QUE ESTÁN ENVUELTOS EN ÉPOCAS DE DECADENCIA, INJUSTICIA SOCIAL, APOSTASÍA Y PLENO RECHAZO A LAS ÓRDENES DIVINAS, NOS PODEMOS QUEDAR ASOMBRADOS AL SENTIR QUE DIOS NO ESTÁ ACTUANDO, Y QUE HAY QUE INFORMARLE (COMO MODERNOS ANANÍAS) DE LOS ACONTECIMIENTOS, PARA "VER SI HACE ALGO" O "SI SALE DE SU APARENTE LETARGO". PERO NO ES ASÍ, PUES DIOS ESTÁ AL TANTO DE LO QUE SUCEDE, Y HARÁ JUICIO Y JUSTICIA SOBRE TODO ELLO, CONFORME A SU SAZÓN Y A SU SOBERANÍA.

LIMA - PERÚ    JUEVES 30 DE NOVIEMBRE DEL 2017         MENSAJE # 2153

HABACUC 1:2-4; 2:1-4.

"¿Hasta cuándo, oh Yahweh, clamaré, y no oirás; y daré voces a ti a causa de la violencia, y no salvarás? ¿Por qué me haces ver iniquidad, y haces que vea molestia? Destrucción y violencia están delante de mí, y pleito y contienda se levantan. Por lo cual la ley es debilitada, y el juicio no sale según la verdad; por tanto el impío asedia al justo, por eso sale torcida la justicia... Sobre mi guarda estaré, y sobre la fortaleza afirmaré el pie, y velaré para ver lo que se me dirá, y qué he de responder tocante a mi queja. Y Yahweh me respondió, y dijo: Escribe la visión, y declárala en tablas, para que corra el que leyera en ella. Aunque la visión tardará aún por un tiempo, mas se apresura hacia el fin, y no mentirá; aunque tardare, espéralo, porque sin duda vendrá, no tardará. He aquí que aquel cuya alma no es recta, se enorgullece; mas el justo por su fe vivirá".

=== El profeta Habacuc había llegado a su clímax en cuanto a la intercesión por la nación israelita. Él no entendía el porqué la Deidad no reaccionaba ante tanta maldad como se hacía en la nación hebrea. Y en su corazón se preguntaba a qué se debía la divina pasividad, la aparente indiferencia sobre la suerte de los que sufrían el abuso y la crueldad de los que estaban en autoridad, quienes señoreaban sobre toda la nación, asumiendo que el silencio divinal implicaba su aprobación, su desinterés, y hasta su inexistencia; combinándose el cinismo, la hipocresía y la apostasía, en un coctel que los convertiría en presas del castigo que se venía. La pregunta de Habacuc nos permite ver su panorama espiritual, porque los ojos de los hombres comunes se voltean a la derecha, a la izquierda, adelante y atrás... porque para arriba ellos no saben mirar. Y el profeta se remitió a Dios, entendiendo que su justicia y santidad no le permitirían estar pasivo ante semejante cuadro de violencia y crueldad entre la gente que manejara los destinos de los israelitas, los cuales menospreciaran a sus coterráneos mirándolos como a una clase inferior, abusando de ellos hasta el extremo. Las pendencias, los líos judiciales, el soborno, los arreglos debajo de la mesa, y la forma cómo se asediaba y rodeaba al justo con subterfugios legales y con amenazas; todo hacía parecer que el Dios justo se había ausentado, o que ya la nación hebraica había dejado de ser importante para él... ¿Dónde estaba Dios?

=== Los ojos del profeta se paseaban desde lo alto de su torre de vigilancia, juzgando las cosas por lo que se veía; ¡y todo era un caos! La necesidad de alzar el periscopio, y ver lo que pasaba desde más arriba era estrictamente necesaria, porque todo lo que Habacuc sabía de Yahweh, es que él no era así, estando sorprendido en gran manera por todo lo que abarcara su limitada visión de los hechos (como nos pasa a nosotros cuando llegamos a etapas críticas, confundiéndonos en extremo). En tales circunstancias, nuestros ojos espirituales tienen que abrirse para que veamos las cosas más allá de lo convencional; esto es ver las cosas como Dios las ve desde su perspectiva, para superponer nuestra limitada visión en el ángulo visual de la Deidad, obteniendo un panorama periférico de trescientos sesenta grados, alcanzando los cuatro puntos cardinales en tiempo real, viendo a los salvajes caldeos corriendo velozmente hacia el territorio judío con el espíritu que los gobernaba, que era la que los hacía sentirse justos y dignos dentro de su contexto cruel, violento, feroz y salvaje... Un frío helado recorrió la columna vertebral del profeta, llevando su temor al paroxismo, asumiendo que la cólera divina no se apaciguaría hasta que la justicia haya sido hecha, y su justa ira se haya satisfecho después de hacer juicio.

=== Con la misma prisa que el profeta sintiera la carga por interceder por su pueblo, el Padre le pide que opere para informar al pueblo sumergido en la maldad y la injusticia lo que ya estaba determinado sobre ellos, como siempre, haciendo la diferencia entre los impíos y perversos, y los que gemían y clamaban por la divina intervención, según los considerandos divinos el mismo que describe la situación de este modo: "He aquí, aquel cuya alma no es recta, se  enorgullece...". Los perversos, al ver que sus planes salen óptimamente, y que la maldad y la astucia están logrando todos sus objetivos, sienten como la sonrisa les ensancha las caras, frotándose las manos de satisfacción, guiñando los ojos al juez, al fiscal, al comprado abogado defensor, y a cada miembro del jurado; viendo al justo llorar de rabia e impotencia ante esa lacra de seres; pero el Señor prosigue, diciendo: "Mas el justo por su fe vivirá"; y esto último es lo que cambia todo; poniendo en el corazón de Habacuc un ánimo sobrenatural que lo hace trascender mucho más allá del natural mirar de los desamparados, viendo la mano de Dios operando a favor de quienes le han creído, y son capaces de ver el favor de la Deidad en medio de los más negros nubarrones, SABIENDO QUE DIOS ES FIEL, Y QUE EN ÉL NO HAY SOMBRA DE VARIACIÓN, lo que nos llevará a los versos 17 y 18: "Aunque la higuera no florezca, ni en las vides haya frutos, aunque falte el producto del olivo, y los labrados no den mantenimiento, y las ovejas sean quitadas de la majada, y no haya vacas en los corrales, CON TODO, YO ME ALEGRARÉ EN YAHWEH, Y ME GOZARÉ EN EL DIOS DE MI SALVACIÓN".

EFRAÍN ARTURO CHÁVEZ ESPARTA         30/11/2017         MENSAJE # 2153.

1 comentario:

  1. NUESTRA VISIÓN NATURAL, ES DE CARÁCTER REFERENCIAL; MAS CUANDO VEMOS LAS COSAS TAL COMO DIOS LAS VE, NUESTRA MANERA DE PENSAR VARÍA A LA SAZÓN DEL PANORAMA CÉLICO-PEDESTRE; PASANDO DE LA SUPOSICIÓN A LA CONVICCIÓN DE LA OPERATIVIDAD DE LA VOLUNTAD DIVNA SEGÚN SU PROPÓSITO.

    ResponderEliminar