miércoles, 22 de noviembre de 2017

LAS ETAPAS CRÍTICAS TIENEN POR OBJETO PONER EN EVIDENCIA LO QUE HAY DENTRO DE NUESTROS CORAZONES. DIOS NO QUIERE ESPÍRITUS PERDONA-VIDAS QUE PARECEN SER MÁS BUENOS QUE DIOS; NI TAMPOCO A SERES IMPLACABLES QUE NO JUZGUEN EQUITATIVAMENTE. LA PROPORCIONALIDAD PROVIENE DEL PADRE, Y ÉL SIEMPRE HACE UN JUSTO JUICIO, EN CONFORMIDAD CON SU VOLUNTAD SOBERANA.

LIMA - PERÚ     MIÉRCOLES 22 DE NOVIEMBRE DEL 2017       MENSAJE # 2137

ABDÍAS 3-4.

"La soberbia de tu corazón te ha engañado, tú que estás en las hendiduras de las peñas, en tu altísima morada; que dices en tu corazón: ¿Quién me derribará a tierra? Si te remontares como águila, y aunque entre las estrellas pusieres tu nido, de ahí te derribaré, dice Yahweh".

=== Esta visión del profeta Abdías tiene como protagonista de la misma a la nación de Edom, o los descendientes de Esaú, y se nos revela que el Padre ha llegado a reunir a varias naciones circunvecinas para hacer guerra contra Edom, y en el desarrollo de esta corta misiva, se nos va a decir el por qué. Con la Deidad nada es casual ni fortuito, y cuando se propone hacer juicio, indica que la maldad ha llegado al colmo, y que el estratégico obrar divinal (entre él y su pueblo elegido), ha tenido una intrusión por el pueblo hermano de Jacob, quien al introducirse en ello, pecó contra Dios, evidenciando también su enconamiento contra Israel, aunque pretendiera ser parte de la instrumentalidad con la que Dios operara, pensando que si la Deidad estaba enojada contra Judá, y estuviera permitiendo que Babilonia la invadiera, destruyera y saqueara, él estaría contribuyendo con ello como una extensión de cuño divinal, y haciendo la voluntad divina al interpretarlo así. Pero Edom "no tenía vela en este entierro", y pretendió que sus maldades no serían vistas como tales  'si contribuía con los divinos designios', y asesinaba a los judíos que buscaban evadir a los invasores, matándolos en las encrucijadas que ellos conocían tan bien, y entregándolos a los babilonios para que fueran esclavizados o muertos, siendo parte de aquel saqueo brutal, y apropiándose de parte del territorio que le correspondiera a Jacob por herencia, asumiéndose parte de la ira divina viniendo en juicio contra la rebelde Judá.

=== El morbo que se apoderara de los edomitas, en calidad de privilegiados espectadores desde lo alto del monte Seir, gozándose de la debacle israelita; no pasó desapercibido para Yahweh, guardando en su corazón la actitud infraterna y perversa de quienes se sintieran exentos del mal, y se gozaran de la desgracia ajena, solazándose en sus corazones de estar a buen recaudo, y sintiéndose invulnerables ante una posible agresión extranjera. La soberbia del corazón es el fruto de sentirse por encima de otros, revelando un ego sublimado, y de estar exento de temor en caso de que algo semejante pudiera pasarle a ellos. Judá les merecía el mismo rechazo que ellos sintieran por el Dios vivo, quien a su parecer "prefiriera" al menor de los gemelos, para darle a él lo que adquiriera por un plato de lentejas el día que Esaú definiera llenar su vientre (visión terrenal subsistente), antes que un futuro con Dios debido a su primogenitura. Esta actitud para con Dios se mantuvo como un estándar en la mentalidad de los descendientes edomitas. Cuando las Escrituras registran que Yahweh amó a Jacob, y aborreció a Esaú; él no decidió arbitrariamente al respecto, sino que obró en consecuencia sobre la libre determinación de ellos. Jacob anhelaba la herencia, y el futuro con Dios; a Esaú eso le importó tan poco, que un plato de lentejas le pareció más digno de encomio, demostrando que poseía un corazón profano. Nuestros corazones diariamente están definiendo si se quedan del lado de Dios, o si se venden al mejor o peor postor... ¡Todos los días!

=== Cuando observamos que Edom jamás menciona a Dios, ni tampoco nos refiere los nombres de otros dioses o ídolos; hemos de entender que ellos mismos se han constituido en su propio dios. En calidad de libres pensadores, y de dueños de su propio destino, no cabía en ellos la posibilidad de ser juzgados, disciplinados o castigados; teniendo a sus conciencias como el supremo tribunal que los absolvía o condenaba a su sazón. Nada hacía presagiar que podría venir sobre ellos juicio alguno, y su parapeto sumamente alto, lucía para ellos como la suprema garantía de que esto no podría ser así. Es por eso que Dios no hace que sea Judá la que vengue sus agravios contra los descendientes de Esaú; sino una coalición de naciones que antes fueran sus aliadas; algo que no cabía en la imaginación de ninguno de ellos. Pero cuando tu arrogancia clama por la ira del cielo, debes esperar hasta lo inesperado, lo increíble, lo imposible. Y vas a saber que es Dios quien te castiga, porque lo que tú hiciste se hará contra ti, y el registro de lo que te aconteció se quedará escrito para que otros vean en ti, lo que el Padre hace contra los corazones infraternos, y contra aquellos que lo aborrecen. ¡A echar fuera los odios ancestrales y el guardar rencor sin perdonar jamás! ¡No dejemos que este horrendo espíritu se apodere de nuestros corazones y condene nuestras almas irremisiblemente!

EFRAÍN ARTURO CHÁVEZ ESPARTA           22/11/2017         MENSAJE # 2137

1 comentario:

  1. LA FRATERNIDAD EN EL CUERPO DE CRISTO NOS HACE VER HASTA QUÉ PUNTO NOS HEMOS IDENTIFICADO CON EL SEÑOR; Y EL IR CAMINANDO AL PASO CON NUESTROS HERMANOS EN LA FE RESALTA EL SAGRADO VÍNCULO DEL AMOR FRATERNAL.

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