lunes, 27 de noviembre de 2017

NUESTRO PROGRESO ESPIRITUAL ES ALGO QUE DIOS HA PROGRAMADO CON ANTELACIÓN, Y CADA DETALLE DE NUESTRO DESARROLLO HA SIDO OBSERVADO POR DIOS PARA HACER CON NOSOTROS GRANDES COSAS EN EL PLANO DE NUESTRA GENERACIÓN. NO PODEMOS QUEDARNOS EXTÁTICOS ESPERANDO QUE LA BENDICIÓN LLUEVA SOBRE NOSOTROS SI NO AVANZAMOS, CONFIRMANDO NUESTRO COMPROMISO.

LIMA - PERÚ    LUNES 27 DE NOVIEMBRE DEL 2017         MENSAJE # 2147

SEGUNDA DE PEDRO 1:3-8

"Todas las cosas que pertenecen a la vida y la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia. Por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas ustedes lleguen a ser partícipes de la naturaleza divina, puesto que han huido de la corrupción que hay en el mundo por causa de los malos deseos. Por eso, ustedes deben esforzarse por añadir virtud a su fe, conocimiento a su virtud. dominio propio al conocimiento; paciencia al dominio propio. piedad a la paciencia, afecto fraternal a la piedad, y amor al afecto fraternal. Si todo esto abunda en ustedes, serán muy útiles y productivos en el conocimiento de nuestro Señor Jesucristo".

=== El apóstol Pedro es una persona que gusta de hacer aclaraciones al principio de sus cartas. Su deseo es que cada uno de los destinatarios esté plenamente convencido de quién es, que tiene, y qué puede lograr en Cristo Jesús. Si bien Juan el apóstol suele describir la salvación como la vida eterna, su comunión con Pedro le permitió dejar ese pensamiento como una herencia vital que él también deseara imprimir en los santos, haciéndolo de una forma muy particular. Así, pues, Pedro abarca todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad, como un paquete que generosamente el Padre depositara en nuestro fuero interno, del cual es preciso estar conscientes, para no dejar escapar ningún recurso por ignorancia o por descuido, abrigándolo todo con el orden de un bibliotecario en sus anaqueles. Lo inherente a la VIDA, nos descubre la fuente de la misma, su esencia y sus virtudes; porque si bien no sentimos el desplazamiento de la sangre en nuestras arterias y venas a lo largo y ancho de nuestros cuerpos mortales, sabemos, por sus efectos, que se mueve cada veintitrés segundos, impartiendo la vida a nuestro ser integral, porque así lo ha diseñado el Padre de las luces. Y por analogía, esa vida tiene también un recorrido de orden espiritual, pactual, existencial y vivencial que opera en nosotros forjando la PIEDAD, que es la forma como ella se expresa, fusionando lo celeste y lo pedestre en el fluir de los dos campamentos que componen nuestro tripartito ser. Y todo está contenido en nosotros, aguardando para manifestarse en Cristo, para la gloria de Dios.

=== Así, pues, podemos decir que todo lo inherente a ellas (la vida y la piedad), nos han sido cedidas por el poder divinal, y que esto debe ser conocido, percibido, sentido y utilizado por cada creyente ¿por qué? Porque ello compone la gloria que nos exige la excelencia, lo insuperable y lo perfecto, para obtener el agrado divino. Las preciosas y grandísimas promesas; lo primero, implica el valor que Dios les atribuye; lo segundo, el plano sobredimensional que ellas tienen para hacer que sean trascendentes, valiendo por todas las edades, operando eficaz y efectivamente para el cubrimiento del propósito eterno, llevándonos a la visible y sensible participación de aquella santidad que nos hace dignos de nuestra heredad. Y si me preguntas cómo fue hecho, te contestaré que de la misma forma en la que huimos de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia. Vale decir, no luchando contra las cosas malas del siglo presente; sino adentrándonos cada vez más en el orden divino, haciendo que la naturaleza carnal no tenga ni espacio ni tiempo para ocuparse de las cosas ociosas e intrascendentes que coparan lo que llamáramos "vida adámica", o vida natural y sin sentido que no fueran más allá de la distracción, o de la pérdida del tiempo vital que debíamos aprovechar para contribuir con las cosas del reino. El huir, describe el cómo nos alejamos de las cosas vanas y torpes del presente siglo malo, y tú no huyes a cualquier parte; sino para ser cubierto por las alas del Dios Altísimo, quien se goza sobre ti en el trámite de esa intimidad que solamente tú y él comparten.

=== Las añadiduras a la fe, implican el que éstas nacen de ella, y cuando reposamos en la autenticidad de la promesa, nos es fácil adquirir la virtud, como un carácter digno de admiración que nos potencia y nos marca la senda a seguir; buscando un mayor entendimiento, para aplicar todo del modo más sereno y conveniente, habiéndonos adornado de la paciencia que nos conduce a manejarnos mejor ante otros, agradando a Dios y a nuestros hermanos en la comunión fraternal, haciendo sencillo el ministrar con amor a los demás; amalgamando así aquellas cosas que compondrán un delicioso fluir eclesial y corporativo. Cuando estas virtudes se hacen continuas, nuestra utilidad se maximiza, siendo reconocidos como gente que da fruto con perseverancia, constituyéndonos en columnas y baluartes a nivel local, para ser posteriormente comisionados para la cobertura de los divinos intereses. Si eres fiel en lo poco, también lo serás en lo más; y es a esto lo que se le califica de conocer más de nuestro Señor Jesucristo.

EFRAÍN ARTURO CHÁVEZ ESPARTA           27/11/2017          MENSAJE # 2147.

2 comentarios:

  1. NUESTRA INTRODUCCIÓN AL FAVOR DIVINO, PUSO EN NOSOTROS GRAN GOZO; PERO ESO SOLAMENTE FUE EL PRINCIPIO. LO QUE VIENE DESPUÉS DE ELLO NOS HABLA DE LA VIDA GENÉRICA QUE DEBE DESARROLLAR EN NOSOTROS PARA QUE VALOREMOS NUESTRA VIDA CON JESÚS, LA IGLESIA Y EL REINO DE DIOS

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  2. Muy buen mensaje que Dios le continué bendiciendo siempre mi respetado hermano.

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