domingo, 7 de enero de 2018

DIOS ES UN CELOSO GUARDADOR DE SUS TIEMPOS Y SAZONES. LA EXACTITUD CRONOMÉTRICA Y CRONOLÓGICA TIENE A LA EXACTITUD COMO SU NORMA. CUANDO NOS ADECUAMOS AL DIVINO FLUIR, NOS FUSIONAMOS CON ÉL EN PRINCIPIOS Y PRÁCTICAS.

LIMA - PERÚ    DOMINGO 07 DE ENERO DEL 2018          MENSAJE # 2229

ESDRAS 1:1-4.

"En el primer año de Ciro rey de Persia, para que se cumpliese la palabra de Yahweh por boca de Jeremías, despertó Yahweh el espíritu de Ciro rey de Persia, el cual hizo pregonar de palabra y también por escrito por todo su reino, diciendo: Así ha dicho Ciro rey de Persia: Yahweh el Dios de los cielos me ha dado todos los reinos de la tierra, y me ha mandado que le edifique casa en Jerusalén, que está en Judá. Quien haya entre vosotros de su pueblo, sea Dios con él, y suba a Jerusalén que está en Judá, y edifique la casa a Yahweh Dios de Israel (él es el Dios), la cual está en Jerusalén. Y a todo el que haya quedado, en cualquier lugar donde more, ayúdenle los hombres de su lugar con plata, oro, bienes y ganados, además de ofrendas voluntarias para la casa de Dios, la cual está en Jerusalén".

=== Los tiempos y las sazones del Padre registran períodos exactos y precisos, trabajando cada cosa en su momento oportuno, revelando cómo la cronología divina se cumple inexorablemente, viabilizando su propósito en una forma rítmica y cadenciosa en el marco de las edades: "Que dice de Ciro: Es mi pastor, y CUMPLIRÁ TODO LO QUE YO QUIERO, al decir a Jerusalén: Serás edificada; y al templo: Serás fundado. Así dice Yahweh a su ungido, a Ciro, al cual tomé yo por su mano derecha, para sujetar naciones delante de él y desatar lomos de reyes, para abrir delante de él puertas, y las puertas no se cerrarán. Yo iré delante de ti, y enderezaré los lugares torcidos; quebrantaré puertas de bronce, y cerrojos de hierro haré pedazos; y te daré los tesoros escondidos, y los secretos muy guardados, para que sepas que yo soy Yahweh, el Dios de Israel que te pongo nombre. Por amor de mi siervo Jacob, y de Israel mi escogido, te llamé por tu nombre; te puse sobrenombre, aunque tú no me conociste" (Is.44:28-45:4). Ya Jeremías había profetizado que Israel se iría en cautiverio por setenta años, debido a que no guardó según las prescripciones divinas el descanso de la tierra cada siete años, habiendo de darle a la tierra el descanso requerido erradicando a los desobedientes para que la fertilidad de la tierra tornara a su plenitud, y el orden divino fuera restituido. Y en el tiempo acordado, el Señor despertó el espíritu de Ciro rey de Persia (esta expresión indica que el rey persa actuaría tripartitamente, siguiendo las órdenes de la Deidad y cumpliendo lo profetizado por él, de modo que todo se hiciera según lo planificado por Yahweh).

=== Habiéndose cumplido los setenta años de cautiverio, Israel debería retornar a su heredad, y la relación célico-pedestre cubrirse a cabalidad. El pregón y los bandos habrían de comunicar a los hebreos la divina resolución, y que era el tiempo de retornar al plano convergente en el que Dios interactuara con su pueblo. Ciro revela que Yahweh le había dado orden de que su casa fuera reedificada, y que serían los miembros que componían la nación hebraica los encargados de ejecutar la misma. Así, pues, el rey persa bendice a los judíos, y los insta a ir a Jerusalén para restaurar la casa de Dios; y la afirmación que hace Ciro nos muestra que él también confesaba que Yahweh era el Dios verdadero, dando testimonio de su fe como una obra directa del Padre, que lo llevara a ser el principal restaurador del templo divino, promoviendo el mismo espíritu en todo el pueblo judío a lo largo y ancho de su imperio. Son cosas como esta las que hacen que seamos testigos de la naturaleza soberana del Padre, operando a su sazón.

=== La insistencia de Ciro para que cada judío sea un participante, revelaba su interés por ver a la nación elegida totalmente restaurada. Su responsabilidad fue cubierta con el decreto, a lo que añadió la entrega pormenorizada de todos los elementos que componían los vasos sagrados del templo de Yahweh que Nabucodonosor se había llevado, retornándolos íntegramente, y ordenando que cada judío se constituyera en un contribuyente, ya fuera en calidad de restaurador o de oferente. Vayan, y si no van, den para que otros vayan; pero no se queden indiferentes ante lo que significa un tiempo de singularísima liberación por el divino favor. En toda experiencia personal nos llegan momentos así, en los que el espíritu de compromiso pactual nos hace identificarnos con nuestro Dios, sintiéndonos dichosos de retornar a nuestra bendita comunión con él con los mejores auspicios. No desaprovechemos estas preciosas ocasiones para gozar del divino favor.


EFRAÍN ARTURO CHÁVEZ ESPARTA        07/01/2018        MENSAJE # 2229.

1 comentario:

  1. LOS TIEMPOS Y LAS SAZONES QUE EL PADRE PONE EN SU SOLA POTESTAD POSEEN UNA PRECISIÓN CRONOLÓGICA Y CRONOMÉTRICA QUE TIENEN QUE LLENARNOS DE EXPECTATIVA, Y HACERNOS PUNTUALES HASTA EL EXTREMO.

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